Después de no dormir en toda la noche por eso del horario cambiado y las 2 horas de siesta del día anterior, me levanto para dirigirme hacia gran meteora Cojo la primera guagua y mientas subimos vemos la preciosidad y tranquilidad que tiene este paisaje, una vez allí, entre en el monasterio, lo más curioso es que el lugar era perfecto para aquellos sacerdotes ortodoxos que querían buscar la armonía atraves de mente y cuerpo. Tras la visita, me dispuse a hacer la ruta a pie hasta el pueblo donde me quedaba, una ruta preciosa. Meteora paisaje de tranquilidad y armonía


Finalizo mi día comiéndome una tzkit( o como se llame) y un phistachio( creo que esta mal escrito), estaban buenísimos ambos platos
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